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Las batallas del Señor K, de Pavel Ortega

Intenta imaginarlo: un hombre con cara de gato, enano, piloto de guerra de la Luftwaffe, mentiroso, racista y despiadado, aunque con un rostro de gato muy tierno. Se trata del Señor K, una historieta extensa, contradictoria, divertida e hipercrítica de Pavel Ortega.
Titiritero, historietista y viajero de origen veracruzano, Pavel es el creador de una de las sagas más lúcidas del cómic mexicano, el Señor K, obra reunida en tres tomos que relatan la vida y milagros de un gato nazi llamado Helmut Kazinger, a saber: El Señor K (2009), donde se nos presenta el origen de este gato-hombre nacido en la Alemania nazi y sus aventuras a lo largo del siglo XX y lo que va del presente; Añoss de Gato (2014), con historias sobre la infancia y juventud del personaje; y El retorno del Señor K, (2015), que cuenta las travesías y escape de Helmut del Planeta Mutante.
¿De qué va la trama? Helmut Kazinger es un hombre-gato que nace en la Alemania de la pre-guerra y se vuelve un héroe nazi, es secuestrado por los extraterrestres para regresar en los años sesenta y descubrir que el mundo ha cambiado sin cambiar, que el racismo, la injusticia y la lucha por el poder intentando manipular a la gente, no han cambiado. El descubrir una conspiración reptiliana para dominar el mundo, lo lleva al Planeta Mutante, sitio de donde provienen muchas de las desgracias de la Tierra.
Con un estilo cercano a los Comix del underground norteamericano de los sesentas y setentas (con Crumb a la cabeza) y por el Maus de Art Spiegelman, la obra de Pavel es el retrato crítico de una sociedad que no termina de establecerse como tal por una constate lucha por el poder y sus ventajas, y donde los valores suelen confundirse. Hablamos con Pavel Ortega sobre su creación y esto fue lo que nos contó:
¿De dónde surge la idea del Señor K?
Pavel: El Señor K era un gato que tuve en mi adolescencia y que dibujé durante mucho tiempo. En una ocasión para un concurso de cómic en 2003 que no gané, hice 5 páginas de él como personaje, le puse pantalones y una corbata, cosa que no había hecho hasta entonces porque siempre lo había dibujado como un gato que hablaba.
Los gatos dominan las redes sociales y se les toma como algo lindo o tierno, ¿por qué un elegiste un gato? Ciertamente la imagen del Señor K puede parecer tierna pero su crudeza lo contradice.
Pavel: Los gatos han formado parte de mi vida siempre, hasta mi madre dice que soy como ellos porque siempre caigo de pie, me parece interesante a nivel narrativo mostrar esa disparidad entre lo que parece o lo que nos imaginamos con lo que realmente es.
¿Tiene moral el Señor K? ¿Detrás de las peripecias de Helmut Katzinger hay alguna idea de moral?
Pavel: No sé si es una idea moral, simplemente me interesaba mostrar lo repetitivos que somos como sociedad, mucha gente creía que la Segunda Guerra Mundial sería la última después de las atrocidades que se vieron y se vivieron, sin embargo resulto que al ser un gran negocio, no han parado de hacer guerras y sus consabidos totalitarismos disfrazados de “democracia” para poder avalarlas…
Hay mucho de teorías conspiratorias en los tres tomos del Señor K, ¿crees que es un reflejo del mundo actual?

Pavel:
Es curioso, pero si no dices las cosas en clave de humor, la gente no está dispuesta a aceptar ciertas verdades, da escalofríos pero es una realidad que un grupo de personas ha tenido y ha querido mantener el control de los recursos naturales del planeta desde tiempos inmemorables. No es conspiración, son hechos, pero no sabemos cómo encajar esa realidad más que a través de “teorías conspiratorias” o novelas de ficción… entre ellos el cine y los cómics claro.
¿Crees que los poderosos sean capaces de ponerse de acuerdo y mantener el dominio o es un río revuelto donde unos pocos saben aprovechar las situaciones?
Pavel: Claro que si porque ellos son los que revuelven el río. Como diría Rothschild: “Dadme el control de la moneda de un país y no me importará quien hace las leyes”.
En tus páginas, algunas veces tratan Helmut como una persona normal y en otras ocasiones le hacen ver que es un raro, un hombre-gato, ¿crees que sea un mecanismo de la sociedad el fluctuar entre el señalamiento y la solidaridad? ¿Acaso todos somos un poco mutantes?
Pavel: Jajajajaja, al principio cuando hice las primeras historias de el Señor K quería hacer un guiño al Kikiri Boo de Animaniacs, al final creo que se aplica a políticos y mandatarios, a los que fingimos no darnos cuenta que no tienen idea de lo que dicen o hacen pero todos fingimos seguirles la corriente… lo que no es gracioso es que esos mutantes controlan nuestro salario, seguridad y calidad de vida.
Finalmente, ¿qué piensas del cómic mainstream? Aunque sea el cómic “respetado” por los intelectuales, como Maus de Art Spiegelman…
Pavel: El problema con el cómic es que es considerado todavía un género y no un medio, lo del “Mainstream” es algo que ocurre en todos los medios de expresión y obedece a un sistema y aun tipo de mercado.
Art Spigelman demostró que el cómic como fenómeno literario vende. Pero el problema con nuestro país es que al ser un país colonizado no hay salida o espacios para los autores nacionales, como no sea dibujando para corporaciones extranjeras como Marvel, ojalá pronto se comience a apostar por los autores nacionales sin que tengan que salir a competir en otros países para ganarse un lugar que aquí difícilmente podrían conseguir como ha ocurrido recientemente en el cine, por ejemplo.
Pero al final del día lo que importa es la calidad gráfica y el rigor literario.
Pero por encima de todo, que exista un público que complete con su lectura los relatos.


Si quieres seguir al Señor K puedes hacerlo en su blog, en su página de Facebook, o conseguir sus tomos en este enlace.