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#Cine

¿Qué es una película snuff?

¿Qué es una película snuff?

Getty Images

¿Qué es una película snuff? Desentrañamos paso a paso uno de los mitos más oscuros y confusos de la historia del cine.

Las películas snuff son una especie de mito que involucran dos universos: cine e internet. Probablemente hayas oído hablar del término y es muy probable que evoques imágenes sobre torturas y asesinatos reales. Este tipo de películas generalmente se colocan como una especie de subgénero del cine de terror, aunque son algo más y tienen un universo propio rodeado de verdades y mentiras. Vamos a definir qué son las películas snuff y todo lo que tienes que saber al respecto.

¿Qué significa snuff?

En su origen, “snuff” significa el acto de apagar la llama de una vela, aunque con el paso del tiempo el término derivó en una palabra informal para referirse al acto de matar. El término “película snuff” se utilizó por primera vez en el libro The Family: The Story of Charles Manson’s Dune Buggy Attack Battalion, de Ed Sanders, editado en 1971.

Lo anterior se debe a que existía un rumor que afirmaba que la familia Manson había filmado el asesinato de una mujer (aunque en realidad nadie tiene conocimiento sobre esta película). A partir de aquí podemos hacernos una idea clara sobre lo que son este tipo de películas: filmaciones sobre un asesinato supuestamente real.

El Collins English Dictionary afirma que las películas snuff son de naturaleza pornográfica e implican una muerte gráfica y sangrienta en el clímax de la historia. Esta definición llevaría a pensar que se trata de una película de explotación sexual, algo puramente ficticio que pretende escandalizar al espectador.

En líneas generales, las películas snuff presentan en pantalla asesinatos reales que han sido filmados. No siempre incluyen sexo explícito. La muerte es el elemento común en ellas.

Charles Manson

Getty Images

Pero ¿cómo fue el inicio de estas cintas tan polémicas?

Fue en la década de los 70 cuando comenzó a hablarse de este tipo de filmaciones, como ya dijimos, a partir del libro de Ed Sander, editado en 1971, sobre Charles Manson y la secta de la cual era el líder.

Sin embargo, lo que detonó la idea de que estas cintas existían fue el estreno de Snuff, una película de explotación de 1976 basada en los asesinatos de la Familia Manson. Esta cinta se rodó en Sudamérica, lo cual también promovió la idea de que estas cintas eran exclusivas de dicho territorio.

El final de la película perturbó a la audiencia: parte del equipo de producción tortura y asesina brutalmente a una actriz hasta que la cámara se queda sin película. La escena, junto con la campaña de marketing que promovió la cinta como si fuera snuff legítimo, fue suficiente para iniciar una verdadera investigación. Por supuesto, se descubrió que la muerte de la actriz fue totalmente ficticia.

Sin embargo, la duda ya estaba encendida y la existencia, o no, de estos materiales fue motivo de conversación entre fanáticos del cine.

La década de 1980: a la caza de Satán

Los años 80 fueron testigo de cómo las buenas conciencias en los Estados Unidos se lanzaron a una cruzada en contra de todo aquello que consideraban inmoral. Esto incluía a los videojuegos, la música rock, las películas de terror, o juegos de rol como Calabozos y Dragones. En este contexto de miedo, fanatismo y desinformación, la sociedad moral de este país creyó en la existencia del cine snuff como algo real.

Un artículo del medio Collider, afirma:

“Naturalmente, una cultura del miedo hace que la gente esté mucho más dispuesta a creer historias de películas de terror llenas de asesinatos reales y premeditados y de asesinos en serie que graban sus crímenes y venden las cintas. También facilitó mucho que las películas se aprovecharan del pánico creando su marketing en torno a él”.

Hay otros ejemplos notables de películas de ficción que llevan la marca del snuff, como Guinea Pig: Flower of Flesh and Guts (1985), en la cual vemos a una mujer torturada y desmembrada durante 42 minutos. Existe la leyenda de que el actor Charlie Sheen, al verla, pensó que era una película snuff real y llamó al FBI.

Las cintas mondo no son cintas snuff

Fue en la misma década de 1980 cuando las películas mondo ganaron popularidad, lo que también llevó a hacer más sólida la leyenda de las películas snuff. Cada decir que hay una clara diferencia entre ambas, aunque puedan parecer lo mismo.

Las películas mondo son grabaciones incidentales de escenas de la vida real sin filtrar, que a veces incluyen accidentes, rituales funerarios o ejecuciones por temas religiosos o políticos.

El cine suff incluye escenas muy gráficas de un asesinato premeditado, que puede combinarse con escenas de pornografía, que generalmente anteceden al crimen.

Ambos productos tienen la finalidad de presentar la muerte y lo escandaloso como su eje temático para saciar el morbo del espectador. No hay una historia en estas producciones: su único fin es ser lo más gráficas y explícitas posible.

El nuevo milenio y la llegada de internet

Cuando a principios de los 2000 internet se convirtió en un producto masivo y a disposición de todos los hogares, crecieron las leyendas urbanas sobre la existencia de cintas snuff que se podían ver o adquirir en la Deep web.

Corrían muchos rumores sobre las “salas rojas”, que supuestamente retransmitían en directo torturas y asesinatos. En 2015 parecía que los rumores eran ciertos, gracias al infame caso de Peter Scully, un hombre acusado de 75 delitos que grabó una serie de videos llamados “Daisy’s Destruction”, el cual fue una prueba fundamental en su juicio.

Hasta hoy, las salas rojas siguen siendo objeto de debate; la mayoría de los expertos afirman que es poco probable que existan y que no son más que una leyenda urbana.

Filmes polémicos, pero no reales

Para entender el mito del cine snuff vale la pena recordar un puñado de producciones que juegan con este concepto en sus tramas y estilos cinematográficos.

La primera de ellas es August Underground, de principios de la década de 2000. Esta cinta sigue a un asesino en serie llamado Peter (Fred Vogel) y a sus numerosos cómplices. Las dos primeras películas están rodadas en un estilo claramente amateur, lo que suscitó la polémica más intensa.

Asimismo hay que destacar las películas Megan is Missing (2011) y The Poughkeepsie Tapes (2007), ambas de metraje encontrado. La primera nos habla de la desaparición, tortura y asesinato de dos chicas adolescentes.

Por su parte, The Poughkeepsie Tapes se centra en una investigación policial sobre un asesino serial que tiene la costumbre de grabar sus crímenes. De esa manera deja un archivo muy grande de videos que son testigo de sus horrendos asesinatos.

Entonces, ¿existen las películas snuff o todo es un invento?

Afirmar que no existen sería ignorar una probable verdad. Por desgracia, en el mundo hay gente muy buena y gente muy mala capaz de lo peor. Es probable que un puñado de locos grabe crímenes para distribuirlos de manera secreta a través de medios ilícitos. Todo es posible.

Sin embargo, lo que sí es seguro es que no existe un estudio cinematográfico a la vista de todos, o que actúe en las sombras, que consiga actores para asesinarlos y filmar los hechos con fines de lucro. Hasta el momento, el cine snuff es un mito. Como producto comercial y bajo los estándares de lo que ya revisamos, no se ha probado la existencia de una película snuff.

POR RODRIGO AYALA

Editor especializado en cultura pop, cine, historia, literatura y música. Amo el terror, la música rock, los conciertos y el running. Escribí los libros “Siempre al anochecer y otros cuentos de lo extraño” y “Potwór” para exorcizar mis demonios. Mi frase favorita: “It can't rain all the time”.

rodrigo.ayala@editorialtelevisa.com.mx
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