abril 15, 2016 | 8:00

Cine/Cómics/Fail

El extraño caso del Doctor Extraño

Bajo el nombre de Dr. Strange, 1978 vio la primera adaptación en acción viva del personaje creado por Steve Ditko en 1963. En esos días de música disco, la CBS gozaba la popularidad de la serie The Incredible Hulk (1978), y a pesar del fracaso de The Amazing Spider-Man (1977), se decidió probar suerte con los otros dos personajes de Marvel de los que contaba con los derechos: Capitán América (del que hizo dos filmes para TV) y Doctor Strange.

Con la esperanza puesta en los billetes verdes, la cadena se lanzó a crear una película para televisión que sirviera como piloto de una serie. Mala idea. Contrataron al novato Philip DeGuere para que escribiera, produjera y dirigiera la primera encarnación del Hechicero Supremo. El problema fue la inexperiencia del director, que buscó encausar la fallida serie hacia una historia de doctores y pacientes con un toque paranormal. Por ello en esta película, Stephen Strange pasa más tiempo con sus pacientes que en el plano astral. Y además es psiquiatra, no cirujano. ¿El resultado? Una cinta aburrida de un proyecto sin rumbo.

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Tal vez si la serie hubiera conseguido siquiera una temporada, habrías podido apreciar el desarrollo de esta extraña idea. Pero con un solo capítulo extendido nuestras reacciones van del bostezo a la risa. Bizarro. Muy bizarro.

Dr. Strange es interpretada por Peter Hooten, una cara conocida en el cine de clase B de los setentas y ochentas. El actor buscó poner a Stephen Strange un toque de galanura y un bigotazo propio de una época que encontraría en Tom Selleck y su Magnum una de las mayores expresiones de belleza masculina. Pero esta búsqueda de estilo se ve frustrada cuando el personaje porta las ropas de hechicero que nos recuerdan mucho a Walter Mercado.

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La trama es simple: Morgan Le Fay llega a la Tierra a matar a quien porta el poder del Hechicero Supremo, un hombre viejo llamado Thomas Lindmer. Él y su discípulo Wong buscan a su sucesor, nada menos que el psiquiatra Stephen Strange. Morgan se vale de Clea, una de las pacientes de nuestro doctor, para buscar cumplir su misión, además de vencer a Wong y llevarse a Lindmer.

Las cosas se complican debido a la atracción que siente Clea por su doctor, así que Morgan amenaza la seguridad de Clea, y le propone a Stephen tenerla a salvo si él la sigue a sus dominios. Él acepta y al llegar a las tierras mágicas Morgan declara su amor a Strange, quien la rechaza y la vence en un enfrentamiento. Y regresa triunfante.

La película está disponible en la web, y verla nos hace desear que Dormammu hubiera acabado con ella.