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#Cine

Las películas que mayores malestares físicos y emocionales han provocado en la audiencia

películas que provocaron que la audiencia se saliera de la sala

¿Películas que provocaron que la audiencia se saliera de la sala? Sí, a veces el cine ha sido un producto desagradable para algunos espectadores.

Hay una anécdota que dice que cuando los hermanos Lumière, personajes esenciales en la historia del cine, presentaron un cortometraje de 50 segundos llamado La llegada de un tren, en 1896, una parte de la audiencia huyó al ver las imágenes en movimiento. Nadie conocía el cine y lo veían casi como un acto de brujería. Esa fue la primera vez que se vio a la gente huir ante una película. Y no fue la única. A lo largo de la historia del séptimo arte, muchos títulos han conseguido en la audiencia efectos similares, aunque por diversos motivos. Hablemos en las siguientes líneas de algunas de esas películas que provocaron que la audiencia se saliera de la sala.

El exorcista (1973)

Dicen los que tuvieron la oportunidad de ver esta película en cines, que las filas rodeaban la manzana intentando encontrar un boleto para ver la que para muchos es la mejor película de terror de la historia. Las noticias de aquel entonces mostraban a espectadores que huían de las salas de proyección por puro terror; uno de ellos se desmayó en el vestíbulo. “Me pareció horrible y tuve que salir”, dijo un espectador. “No podía soportarlo más”. Cuando la película se estrenó en Londres, había ambulancias aparcadas en el exterior. Una locura.

The Blair Witch Project (1998)

El proyecto de la bruja de Blair, que dio a conocer de manera masiva el subgénero del found-footage, fue un gran éxito de taquilla y sigue siendo una de las películas más rentables de la historia (22.000 dólares de presupuesto, 240 millones de recaudación). Debido a su estilo con cámara en mano, la película no sólo provocó miedos sino malestares estomacales. “Alguien vomitó en el baño de hombres, en el de mujeres y en el pasillo”, explica el director de un cine. “No es agradable limpiarlo”. En Cambridge, Massachusetts, otro gerente de cine hizo anuncios antes de las proyecciones para que por favor vomitaran fuera de la sala de proyección.

127 Hours (2010)

La película del director Danny Boyle sobre el excursionista Aron Ralston, que quedó atrapado en una cueva y tuvo que amputarse el brazo con una navaja, hizo que mucha gente se desmayara o que vomitara durante la película. Cuenta una anécdota que una persona se desmayó, la sacaron en ambulancia y volvió al cine para declarar que la película era “excelente”.

Reservoir Dogs (1992)

Sabemos que muchas películas de Quentin Tarantino son muy violentas y que pueden hacer que la gente se remueva incómoda en su asiento. En Reservoir Dogs, cuentan que cuando el personaje de Michael Madsen amputa la oreja a un rehén durante una proyección, el difunto director de cine Wes Craven (creador de Pesadilla en Elm Street) huyó del cine. Esto sorprende tomando en cuenta que Craven dirigió una de las películas más perturbadoras de la historia: La última casa a la izquierda.

Freaks (1932)

Durante muchos años, Freaks ha ostentado la etiqueta de ser una de las películas más perturbadoras y aterradoras que jamás se hayan rodado. En gran medida esto tiene que ver con que los actores usados para el filme eran personas que padecían malformaciones de nacimiento, lo que hace que el filme sea muy realista. La MGM se vio en un dilema: insistió en editar la película después de que una mujer afirmara que se sintió tan mal durante una proyección de Freaks, que sufrió un aborto.

Irreversible (2002)

Esta película francesa del director Gaspar Noé narra la brutal agresión sexual que una mujer sufre una noche en las calles de París. La cinta provocó que los espectadores se dirigieran a las salidas, pero no necesariamente por lo que veían en pantalla. Noé admitió que durante los primeros 30 minutos de la película, utilizó una frecuencia de graves de 27 hercios que el oído humano no puede captar. Esto se conoce como infrasonido, y se sabe que induce pánico y ansiedad de forma similar a las vibraciones de los terremotos. Otra película, Paranormal Activity (2007), utilizó una técnica similar.

POR RODRIGO AYALA

Editor especializado en cultura pop, cine, historia, literatura y música. Amo el terror, la música rock, los conciertos y el running. Escribí los libros “Siempre al anochecer y otros cuentos de lo extraño” y “Potwór” para exorcizar mis demonios. Mi frase favorita: “It can't rain all the time”.

rodrigo.ayala@editorialtelevisa.com.mx
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